Las claves verificadas
- La cubierta rígida del extremo se denomina herrete o aglet. Ver evidencia
- Existen herretes históricos hechos en metales preciosos, no solamente en plástico. Ver evidencia
- La pieza evita el deshilachado y facilita el paso por los ojales. Ver evidencia
Cómo se llama y para qué sirve
La punta rígida que recubre cada extremo de un cordón se llama herrete. También se conoce por la voz inglesa aglet. Su primera función es mantener juntas las fibras tejidas: sin esa cubierta, el roce y la manipulación abren el cordón hasta volverlo difícil de usar.
La segunda función es guiar el cordón por los ojales del calzado. La pieza comprime un conjunto flexible de fibras y lo convierte en un extremo firme, fino y fácil de sujetar. Parece decorativa, pero sin ella cambiar o volver a colocar un cordón llevaría bastante más tiempo.
Por qué suele ser de plástico
El plástico es liviano, económico y puede ajustarse al cordón mediante calor o presión durante la fabricación. Forma una cubierta uniforme que soporta muchos ciclos de atado. En modelos deportivos o informales suele ser transparente o del mismo color que el tejido, por eso pasa casi inadvertido.
No todos los herretes son plásticos. También existen piezas de metal, tela endurecida y materiales decorativos. El London Museum conserva un ejemplar antiguo de oro, prueba de que la idea de reforzar el extremo antecede al calzado industrial moderno. El material cambia, pero la función mecánica permanece.

Qué ocurre cuando se rompe
Cuando el herrete se quiebra, las fibras empiezan a separarse y el diámetro del extremo aumenta. Forzarlo por el ojal empeora el daño. Conviene detener el deshilachado antes de seguir usando el cordón, especialmente si la punta perdió por completo su forma.
Una reparación doméstica puede hacerse envolviendo el extremo de manera firme con cinta adhesiva angosta. Otra opción es colocar un tubo termocontraíble del diámetro adecuado y aplicarle calor siguiendo las instrucciones del producto, lejos del pie y del calzado. El objetivo es recuperar una punta lisa, no derretir las fibras.
Cuándo conviene cambiar el cordón
Reparar el extremo sirve si el resto del cordón conserva resistencia. Si hay cortes, zonas muy afinadas, pérdida de elasticidad o daño cerca del nudo, es más seguro reemplazarlo. Un cordón debilitado puede soltarse o romperse mientras se camina, se corre o se practica deporte.
Para comprar uno nuevo, medí el cordón completo o contá los pares de ojales y compará con la guía del fabricante del calzado. El herrete debe entrar sin esfuerzo. Un extremo demasiado ancho puede dañar el ojal; uno áspero puede engancharse y comenzar a desarmar el tejido desde la punta.

Una pieza pequeña que también puede ser decorativa
Además de cumplir una función práctica, el herrete puede reforzar la identidad visual del calzado. Algunas marcas usan metal grabado, colores contrastantes o terminaciones especiales. Esos detalles no modifican el mecanismo básico, pero pueden mejorar la resistencia al roce y convertir una pieza casi invisible en parte del diseño.
La forma también importa. Una punta cilíndrica y lisa atraviesa con facilidad los ojales comunes, mientras que otros cierres utilizan extremos más anchos para impedir que el cordón se escape. En todos los casos, la solución combina contención de las fibras, facilidad de manipulación y compatibilidad con el sistema por el que debe pasar.
Qué aporta VisteEsto: Nuestro trabajo en esta nota
Distingue el nombre de la pieza de sus dos funciones, evita repetir una atribución histórica no demostrada y agrega formas seguras de reparar el extremo.
Fuentes consultadas
- Fuente primariaLondon Museum: aglet histórico de metal
- Fuente primariaFootwear Material Design Guide: partes de los cordones
- Fuente secundariaInfobae: para qué sirve la punta de los cordones
Historial de actualización
- Publicación inicial con función, nombre, materiales y reparación del herrete.
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