Las claves verificadas
- El equipo analizó 13 coprolitos de ardillas terrestres árticas conservados en el permafrost de Yukón. Ver evidencia
- Las muestras abarcan desde el Holoceno hasta el Pleistoceno medio, con las más antiguas cercanas a 700.000 años. Ver evidencia
- El análisis recuperó ADN de plantas, insectos, microbios y grandes mamíferos del entorno. Ver evidencia
- Los autores evaluaron la posible filtración de ADN a través del suelo antes de interpretar las señales ecológicas. Ver evidencia
Qué encontraron en el permafrost de Yukón
Un conjunto de pequeñas heces fosilizadas de ardilla terrestre ártica conservó una biblioteca inesperada de ADN. El estudio, publicado en Nature Communications, examinó 13 coprolitos recuperados del permafrost de Yukón, en Canadá.
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Las muestras no corresponden a un único momento. Cubren una ventana que va desde el Holoceno hasta cerca de 700.000 años atrás, en el Pleistoceno medio. Por eso describirlas sólo como restos de la última Edad de Hielo deja afuera buena parte de su alcance temporal.
Además del ADN de las propias ardillas, los investigadores detectaron señales de plantas, insectos, hongos y microorganismos. También reconstruyeron ADN mitocondrial asociado con liebres, bisontes, caballos y mamuts, entre otros mamíferos del paisaje antiguo.
Por qué una deposición funciona como cápsula ambiental
Una ardilla ingiere vegetales y pequeños organismos, pisa el suelo, se limpia el pelaje y puede incorporar partículas microscópicas del ambiente. Todo ese material termina mezclado en una deposición que luego puede congelarse rápidamente.
El permafrost reduce la actividad biológica y ralentiza la degradación química. No detiene por completo el paso del tiempo, pero puede preservar fragmentos moleculares mucho más allá de lo habitual cuando se mantienen el frío y condiciones estables.

Los coprolitos ofrecen además una ventaja espacial: concentran señales recogidas por un animal en su territorio. No son una fotografía perfecta del ecosistema, pero conectan dieta, ambiente local y comunidades microbianas en un mismo objeto fechado.
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Encontrar un fragmento de ADN no equivale a hallar el esqueleto del organismo ni a reconstruir su genoma completo. La señal permite decir que material biológico compatible con determinado grupo estaba presente, pero su abundancia puede estar sesgada por la conservación y el método de muestreo.
Los genomas mitocondriales aportan información útil sobre linajes y parentescos, aunque contienen sólo una parte de la historia hereditaria. Para describir poblaciones, colores, comportamiento o número de individuos hacen falta otros fósiles, sedimentos y análisis genéticos independientes.
Otro riesgo es la filtración: el agua puede mover ADN entre capas del suelo. El equipo evaluó esa posibilidad y encontró que no explicaba la mayor parte de las señales recuperadas, un control central antes de convertir una lista molecular en un paisaje ecológico.
Qué cambia para el estudio de ambientes antiguos
Los depósitos congelados suelen estudiarse mediante huesos, polen y ADN disperso en sedimentos. Los coprolitos agregan una unidad diferente: un paquete biológico producido por un animal y conservado con información de varias especies al mismo tiempo.
La técnica podría ayudar a comparar cómo cambiaron la vegetación, los insectos y los grandes herbívoros durante ciclos de frío y calentamiento. También permite buscar especies que dejan pocos huesos o cuyos restos son difíciles de identificar visualmente.

El resultado no reemplaza a la paleontología tradicional. Su valor está en combinar líneas de evidencia: una señal genética gana fuerza cuando coincide con edades geológicas, fósiles, polen y condiciones ambientales reconstruidas por otros métodos.
Qué aporta VisteEsto: Nuestro trabajo en esta nota
Distingue el ADN ambiental recuperado de un genoma completo y ordena qué puede reconstruirse con los coprolitos y qué requiere corroboración independiente.
Fuentes consultadas
- Fuente primariaNature Communications: Ancient DNA preserved in Arctic ground squirrel coprolites
- Fuente primariaPubMed: registro del estudio y resumen
- Fuente secundariaScience News: frozen squirrel poop reveals ancient ecosystems
Historial de actualización
- Publicación inicial basada en el artículo revisado por pares y su registro bibliográfico.
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